Estas tarjetas están hechas para recordar quiénes somos.
Respirá. Hacé una pausa. La virtud que elijas puede llegar como confirmación o como una invitación a algo nuevo. Tal vez conectes con toda la carta. Tal vez solo con una palabra. Y eso es suficiente.
Si compartís la experiencia con otras personas, escuchá con atención y en silencio, sin juzgar ni aconsejar.